Cuando empezamos a automatizar la iluminación de casa, nuestro primer objetivo era simplemente «que las luces se enciendan solas». Con el tiempo descubrimos que el verdadero salto de calidad no está en encender y apagar, sino en cambiar la temperatura de color de la luz a lo largo del día para acompañar el ritmo natural del cuerpo. A esto se le llama iluminación circadiana, y es, para nosotros, una de las automatizaciones que más ha cambiado la sensación de bienestar en casa, muy por encima de lo que esperábamos antes de probarla.

Qué es la iluminación circadiana y por qué importa

El cuerpo humano regula buena parte de sus procesos —sueño, alerta, producción de melatonina— a partir de la luz que recibe, especialmente de su temperatura de color (medida en kelvin) y su intensidad. La luz azulada y brillante (5000-6500K) mantiene el cerebro alerta, mientras que la luz cálida y tenue (2000-2700K) favorece la relajación y la producción de melatonina de cara al sueño. Organismos de referencia en salud del sueño, como la National Sleep Foundation, llevan años señalando la exposición a luz azul por la noche como uno de los factores que más dificulta conciliar el sueño.

El problema es que la mayoría de instalaciones de iluminación en casa usan siempre la misma temperatura de color, de día y de noche, lo que va en contra de ese ritmo natural. La iluminación circadiana automatizada corrige esto sin que tengas que acordarte de cambiar nada manualmente.

Cómo lo hemos montado con Home Assistant

La pieza clave es la integración «Circadian Lighting» (o su evolución más reciente dentro de la comunidad de Home Assistant), disponible a través de HACS, que calcula en tiempo real la temperatura de color y el brillo «ideales» según la hora del día y tu posición geográfica (usando la misma lógica que el cálculo de amanecer/atardecer).

Paso 1: Instalar la integración

  1. Con HACS ya instalado, busca «Circadian Lighting» dentro del repositorio de integraciones.
  2. Instálala y reinicia Home Assistant.
  3. Añade la integración desde Ajustes > Dispositivos y servicios, indicando tu ubicación (si no la tienes ya configurada globalmente) y el rango de temperaturas de color que quieres usar como mínimo y máximo.

Paso 2: Vincular tus bombillas

La integración genera dos sensores principales: uno de temperatura de color recomendada y otro de brillo recomendado, que cambian de forma gradual a lo largo del día. El siguiente paso es crear una automatización que aplique esos valores a tus bombillas compatibles con ajuste de temperatura (la mayoría de bombillas «blancas regulables» de gama media-alta lo permiten, no hace falta que sean RGB completas).

yaml

automation:
  - alias: "Aplicar luz circadiana al salón"
    trigger:
      - platform: state
        entity_id: sensor.circadian_lighting_color_temperature
    condition:
      - condition: state
        entity_id: light.salon
        state: "on"
    action:
      - service: light.turn_on
        target:
          entity_id: light.salon
        data:
          color_temp_kelvin: "{{ states('sensor.circadian_lighting_color_temperature') }}"

Esta automatización solo actúa sobre luces que ya están encendidas, respetando tu decisión de encenderlas o no, pero ajustando automáticamente su tono a lo largo del día.

Lo que hemos notado tras varios meses de uso

  • Por la mañana, la luz fría y brillante en la cocina ayuda de verdad a «despertar» la sensación de alerta, algo que hemos notado especialmente en los meses de invierno con menos luz natural.
  • Por la tarde-noche, la transición progresiva hacia tonos cálidos en el salón resulta mucho menos brusca que el cambio manual que hacíamos antes (encender una lámpara cálida de golpe), y en nuestra experiencia ha reducido claramente la sensación de «activación» justo antes de acostarnos.
  • El dormitorio es la estancia donde más se nota: limitar la temperatura de color nocturna a valores muy cálidos (por debajo de 2200K) durante las últimas horas del día ha sido, para nosotros, el cambio con mayor impacto percibido en la facilidad para conciliar el sueño.

Ampliar la automatización: brillo además de temperatura de color

La misma integración calcula también un brillo recomendado, que se puede aplicar de forma combinada:

yaml

data:
  color_temp_kelvin: "{{ states('sensor.circadian_lighting_color_temperature') }}"
  brightness_pct: "{{ states('sensor.circadian_lighting_brightness') }}"

En estancias de paso (pasillos, baño) reducir también el brillo nocturno automáticamente evita el efecto de «luz cegadora» al encender la luz de madrugada, algo que agradece cualquiera que se levante de noche sin querer desvelarse del todo.

Excepciones recomendadas

No todas las estancias deberían seguir la curva circadiana de forma estricta. En nuestra instalación excluimos deliberadamente:

  • Zona de estudio o despacho, donde priorizamos luz fría y brillante incluso por la tarde-noche si hay que trabajar o estudiar.
  • Cuarto de baño de uso nocturno frecuente, donde preferimos un modo «luz nocturna» fijo en tonos muy cálidos y bajo brillo, activado por sensor de presencia, en lugar de seguir la curva general.

Puedes gestionar estas excepciones con un simple input_boolean por estancia que active o desactive la automatización circadiana en cada caso.

Conclusión

La iluminación circadiana es, de todas las automatizaciones de nuestra casa, una de las que menos «protagonismo» tiene —nadie la ve trabajar, no hay notificaciones ni alertas— pero que más impacto genera en el bienestar diario. Si ya tienes bombillas con ajuste de temperatura de color y Home Assistant funcionando, es una de esas mejoras que recomendamos implementar cuanto antes: el esfuerzo de configuración es bajo y el resultado se nota, literalmente, cada día. Si además quieres complementar esta automatización con escenas específicas para cada momento del día.

Por adbruiz