Llevábamos tiempo despertándonos con la sensación de no haber descansado del todo, a pesar de dormir las horas suficientes. La explicación llegó al poner un sensor de CO2 en la mesilla: cada noche, con la puerta y la ventana cerradas, el nivel subía de forma constante hasta valores que, sin saberlo, llevábamos años respirando sin cuestionarnos. En este artículo explicamos qué ocurre exactamente, por qué importa y cómo lo hemos solucionado con automatizaciones.
Por qué el CO2 se dispara mientras dormimos
Cada persona exhala CO2 de forma continua al respirar. En una habitación cerrada, sin renovación de aire, esa concentración se va acumulando durante las 7-8 horas de sueño, especialmente si duermen dos personas o hay mascotas en la habitación. Es un fenómeno completamente normal, pero su magnitud sorprende a casi todo el mundo la primera vez que lo mide.

| Situación | CO2 aproximado tras una noche |
|---|---|
| Dormitorio con ventana entreabierta o rejilla de ventilación | 700-1000 ppm |
| Dormitorio cerrado, una persona | 1200-1800 ppm |
| Dormitorio cerrado, dos personas | 1800-2500 ppm o más |
| Dormitorio muy pequeño y cerrado con dos personas | Puede superar los 3000 ppm |
Estos valores son orientativos y dependen del volumen de la habitación, del sellado de ventanas y puertas, y de si hay algún tipo de renovación de aire (rejilla, extractor, VMC).
Qué relación tiene con la calidad del sueño
No hace falta ser especialista en sueño para notar la diferencia entre despertarse en una habitación bien ventilada y en una con el aire muy cargado: sensación de cabeza pesada, más dificultad para «arrancar» por la mañana y, en nuestra experiencia personal comparando varias noches con y sin ventilación, un descanso percibido notablemente peor en las noches con CO2 más alto. Aunque no sustituye a una evaluación médica del sueño, es un factor ambiental fácil de medir y de corregir, a diferencia de otros que dependen del propio organismo.
Cómo lo hemos medido
Con un sensor de CO2 en la mesilla, puedes registrar el histórico de toda la noche directamente en Home Assistant y revisarlo por la mañana en una gráfica, sin necesidad de estar despierto para comprobarlo en tiempo real.

Automatización: aviso antes de dormir, no durante la noche
Un error que cometimos al principio fue configurar una notificación de CO2 alto a cualquier hora, lo que nos despertaba de madrugada con el móvil vibrando. La solución que usamos ahora es mostrar el aviso antes de acostarnos, recordando ventilar unos minutos, en lugar de interrumpir el sueño.
Ventilar sin perder calor ni pasar frío
Ventilar el dormitorio por la noche, sobre todo en invierno, plantea el dilema clásico de elegir entre aire fresco y perder calor de la habitación. Algunas soluciones intermedias que hemos probado:
- Micro-ventilación con rejilla o ventana en modo oscilobatiente, que renueva el aire de forma progresiva sin una corriente directa ni una caída brusca de temperatura.
- Ventilar 10-15 minutos antes de acostarse, en lugar de dejar la ventana abierta toda la noche, dejando tiempo a que la habitación recupere una temperatura agradable antes de dormir.
- Si dispones de un sistema de ventilación mecánica controlada, es la solución más cómoda: renueva el aire de forma continua sin necesidad de abrir ventanas.

Humedad: el otro dato que conviene vigilar de noche
Además del CO2, la humedad relativa del dormitorio también sube durante la noche por la propia respiración y transpiración. Un exceso mantenido de humedad favorece los ácaros del polvo, un problema que abordamos con detalle en nuestra guía sobre domótica contra alergias. Mantener la humedad del dormitorio dentro de un rango razonable (en general, entre el 40% y el 60%) ayuda tanto a la calidad del aire como al confort térmico percibido.
Conclusión
El aire del dormitorio es, probablemente, el que más tiempo seguido respiramos sin darnos cuenta de su calidad, precisamente porque ocurre mientras dormimos. Medirlo con un sensor de CO2 y automatizar un simple recordatorio de ventilación antes de acostarse es una de esas mejoras pequeñas que, en nuestra experiencia, se nota de forma clara en cómo te sientes al despertar, sin necesidad de cambiar nada más en tu rutina de sueño.